miércoles, 17 de abril de 2013

Realmente no le temo a amar, temo a el olvido.

Y contigo, temo no ser suficientemente ignorante como para superarte alguna vez, algún día, en algún momento...

Quejidos, más quejidos.

Realmente no entiendo como algo tan insignificante de repente es tan importante, ya vali verga.
Nunca alguien me había llenado así, y justamente cuando crei encontrarlo todo... Así, como un país de las maravillas, se va. Se esfuma, se escapa, huye muy lejos y sin siquiera decir porqué.
A veces quisiera dejar de ser tan melodramática... Pero después perdería lo fascinante de romántica empedernida.

Y otra vez.

Todo va mal otra vez.
Pierdo tanto tiempo lloriqueando, pensando en cosas sin sentido, distrayendo mi razón de todo este caos rutinario; entonces, olvido todas las cosas que deberían ser "importantes".
Fallo en todos los otros aspectos de mi balanza cuando estoy desanimada o triste... ¿Ves? ¡Otro punto a favor de no enamorarse!
Simplemente no tengo cabeza para nada. Estoy a millones de kilómetros todo el tiempo, no tengo ánimos de nada (más aún porque todo lo asocio contigo), y aún así no encuentro una manera de concentrarme nuevamente sin perder el control o el rumbo de mis pensares.
Ugh... Desearía no haberte conocido y así no tendría que extrañarte nunca.


martes, 16 de abril de 2013

La sonrisa de medio lado, el ritmo simpaticón y el chasqueo de tus dedos; por la tarde, sobre un motor andante y miles de mariposas saltarinas.



"Cuando quieras estar feliz, escucha mi canción. Esta es mi nueva canción de felicidad..."
¿Se puede enamorarse sin tener a la otra persona? ¿se vale amar una ausencia?
¿cómo hago si me estoy enamorando sin que estés?
Te quiero, pero no estás, en realidad sí, sólo que no aquí... En el presente.

Cosas que se cruzan en mis pensamientos, atorados, no se quieren ir.

Supongo que el temor mas grande es no poder superarte.
Sólo dos semanas y quizás un montón de meses para dejar de pensarte.
Qué terrible, después de ti... temo que nadie podrá llenarme de tal manera, de nuevo.
Debo aceptarlo, nadie puede competir contra ti... y fastidia.