Tengo ganas de escribir, mis manos tiemblan ante la idea, supongo que se han desgastado de tanta ansiedad contenida. ¿Por dónde empezar?
He vuelto, aqui en mi soledad y yo, como tantas incontables veces que vuelvo a mi ciclo vicioso, mi asqueroso ciclo vicioso. Pero esta bien, por esta vez, esta bien.
En tan poco tiempo, que en realidad son millones de paginas y vivencias que olvidé escribir, sucedieron tantas cosas que muy probablemente mi cabeza esta reprimiendo. Fui a vivir al maximo, y sólo encontré la muerte directa, resucité y devolví el tiempo. Quise dejar a un lado mi antigua yo sólo para entender que siempre he estado caminando en circulos. Ame, odie, y volvi a amar.
Entendi secretos retorcidos de mi conciencia, me hice amiga y enemiga de mis pensamientos y por final llegué al mismo punto de donde partí, sólo que con muchos cambios drásticos en el entorno, y con aproximadamente 5 años más que la última vez.
Pero si algo aprendí de las palabras de un tatuaje de una chica por allí, es que la vida siempre continua. No importa qué, siempre continúa (aunque deseemos que no sea asi).