Quiero
enamorarme de la rima, de la poesía, encontrar fragmentos de amor en cada línea
de cada prosa. Dedicar mi vida a la lectura, encontrarte a ti en ella, asociar
las curvas de tu cabello con las oleadas del viento. Perseguir tus ojos tristes
y escucharles narrar su historia para mí, imaginar millones de aventuras junto
a ti con cada libro que mis dedos desgastan, y palpar las hojas con tanta
delicadeza… por la puntilla, como si fueran tus labios bajo mis pulgares.
Leer el
tiempo de tu vida, cuidar cada palabra que se escribe sobre ti, sobre mí y
sobre tanta nostalgia consumida que guardas, quiero hacer de ti mi libro favorito.
Quiero pasar mis tardes y mis noches desveladas, dedicarlas a ti. No quiero
rescatarte de la tristeza, deseo mirar por siempre el brillo en tus ojos
tristes al mirar el cielo, cuestionando la vida, y sin darte cuenta haces que
mi cabeza se aferre a ti, todo el dia, no tan solo por una tarde hasta el
amancer como prometes tú tan vagamente. Deja que mis ojos se deleiten con una
poesía vieja, con un libro conseguido en una caja desgastada y olvidada en una
librería; Y al encontrarlo, saber con tanto fervor, que he encontrado el tesoro
más grande que alguna vez hallé. El deleite que mis ojos estuvieron buscando, y
jamás dejar de leer (te).
Te quiero
así, como poesía en mis memorias. Anda, desbarátame tú.