A veces subestimo lo mucho que me jodiste la vida. Las tantas veces que senti ya no poder más pero aun así intentarlo otra vez, por tonta, por ilusa, por incrédula. Y hoy, hoy que todo está totalmente oscuro, donde la oscuridad aún me atemoriza y no estás haciéndome reír por toda la casa, no está la luz encendida al final del pasillo, ni tus manías antes de dormir. Empiezo a extrañar todo lo que alguna vez odie en ti, y a odiar todo lo que me sigue manteniendo aquí.
Y lo sé, has sido la peor decisión de todas, y sé que algún día todo iba a estallar, pero creo que nunca pude prevenir vivir sin ti y todos los vacíos que dejaste. Hasta entonces, hoy mi corazón está rojo, más rojo que nunca, porque sangra y arde sin ti.
Buenas noches (puesto vacío).