La idea de crear este blog surgió repentinamente cuando
entendí que no sabía quién soy realmente. He llegado a la conclusión que hasta
ahora ninguna persona podría decir con seguridad “Marielen, yo te conozco”,
porque definitivamente no es así y por supuesto no pretendo que lo sea, ya que
ni siquiera yo misma se quién soy hoy en día.
Uno de mis mayores defectos es hablar mucho y decir nada.
Usualmente suelo establecer conversaciones durante horas y mareando una y otra
y otra vez a la persona con la que hablo sin llegar a un punto específico o
mejor dicho, sin expresar realmente lo que quiero decir.
No sabía que después de tanto tiempo aún tengo problemas
para expresar lo que siento y ser sincera en el intento. Quizás por miedo a ser
juzgada o quizás por no saber expresarlo correctamente.
Hoy se hizo una pequeña exposición cronológica de la vida
de cada uno de los estudiantes de mi curso, -afortunadamente no me dio tiempo
de exponer-, y yo sólo escuchaba como cada persona contaba sus anécdotas de su
infancia “feliz” y de cómo se desenvuelve su vida familiar. Algunos tenían
anécdotas que fue inevitable compararlas con películas fantasiosas de Disney,
mientras que otros presentaban problemas familiares…
Pero en mi caso, no tengo nada “maravillo” o “feliz” que
contar de mi infancia, realmente he estado buscando en mi memoria y todo lo que
encuentro es caos, abandono, rechazo, soledad, desesperanza, lagrimas… Sólo eso
hay para mí. Nunca tuve algún tipo de diversión constante o un ambiente
infantil agradable, ni siquiera tuve amigos con los que jugar o compartir en
las tardes. No tengo travesuras inocentes, nunca tuve “alguien” con los que
pueda contar mi infancia; (ni hablar del ámbito familiar)… No tengo nada que
contar…
Sólo pensaba en lo horrible que sería empezar a decir un
montón de cosas sobre mi familia y ver la cara de todos mientras piensan que ya
conocen todo de mí. Nadie lo entiende, nadie comprende exactamente qué es lo
que duele o lo que afecta en mi caso. Y no sé si quiero expresarlo, de todas
formas nunca nadie ha parecido entender.
Hablar de mi historial familiar me provoca náuseas y
ansiedad.
En resumen, cree este blog con el único objetivo de
expresar todo lo que pasa por mi cabeza pero que no soy capaz de decirlo o
simplemente no soy capaz de hacerlo entender.
Pero como era de esperarse, ni esto lo sé hacer bien.