sábado, 30 de marzo de 2013

Para ti.

Siempre lo mismo, una y otra vez la ilusa enamorada que toca la puerta.
Sé que soy experta escondiendo emociones y con supuesta franqueza decir que "estoy bien".
Te prometí no enamorarme, te prometí no sentir... pero... ¿realmente soy capaz de no amarte?
Cada centímetro de mi cuerpo reacciona con tan solo una carcajada, una mirada, un suspiro de ti, y justamente en ese instante, cuando me siento tan atrapada y abordada de emociones inútiles, me dejo llevar por ti. Quiero romper cada una de las promesas y parámetros que me he puesto. Quiero jugar a ser tonta con tal de no perderte, no te vayas... no te vayas... no te vayas... quédate, quédate, quédate, tan sólo quédate. Déjame aquí, embobada con las ilusiones que aborreces; déjame aquí suspirando al verte sonreír... 

Es horrible entender que después de una larga espera encuentras justamente todo lo que buscabas en una persona, una pequeña persona sobre el mundo, diminuta, pero que tiene todo. 
Y justamente cuando consigues todo aquello...que no es para ti.
Sólo puedo preguntarme una y otra vez "¿Por qué?" y por primera vez en mucho tiempo, rendirme ante todo y admitir "me diste, esta vez me diste" hacia Cupido (últimamente hemos tenido muchos inconvenientes), y aceptar que no puedo seguir huyendo de las emociones. Como dije, soy tuya, totalmente tuya; aunque suene ilógico y hasta extraño. 

Con cada caricia parece que pintaras tu nombre sobre mi cuerpo, el sonido de tu risa aún retumba en mi cabeza como un sonido mágico... como tú, tan pintoresco, heroico, sacado de alguna historieta fantasiosa, tan inusual y perfecto.
Aún está esa sensación que decidió no irse y la melancolía de entender todo esto.
Aceptar que fui una idiota y que por forzar las cosas terminé estrellandome contra una gigantesca pared; pero no, no puedo aceptarlo tan fácilmente (no sin antes quebrarme), eres todo lo que quiero, eres todo lo que necesito y REALMENTE NECESITO que estés conmigo. Es idiota de mi parte dejar que esta situación me tumba y mas por un desconocido... pero desde que deje tu sonrisa entrar en mí, no soy yo misma. Creo que prefiero pasar muchas horas indignada y llorando sobre la cama que aceptando toda la pesadilla de un "Sólo amigos" o quizás "No quiero una relación en estos momentos"....
Y como lo dije un millón de veces al mirarte fijamente.... "La persona correcta, en el momento equivocado".
Definitivamente, nada mas doloroso que entender que lo que más quieres, no podrás tenerlo jamás. 
Pero ¿y qué?, yo sería feliz con cualquier segundo a tu lado... sintiendo la lejanía que duele, pero contigo al fin. Aunque no seas el héroe que vino a salvarme, aquí estoy... deseando no haberte conocido jamás, y así no saber que es reprimir tanto amor iluso e ingenuo. 

Quizás debo entender que ésta vez si dio en el punto y que sólo me queda llorar hasta aceptar que las cosas buenas no pasan a plebeyas como yo. 
Si tan sólo pudieras verte como te veo, entenderías todo este berrinche y este miedo delicado. En el final sé que te perderé bruscamente (si al menos regresas), y tendré que vivir asimilando que por ahí está todo lo que amo pero que no me corresponde.
Maldición, malditas ilusiones ¡maldita sea todo!
Te quiero a ti, aquí y ahora. Sólo a ti, después de conocerte comprendí que sólo te quiero a ti, nadie mas podría competir contigo, sólo te quiero a ti... a ti, a ti...
Aunque realmente no sirva de nada.