domingo, 9 de noviembre de 2014

I'm oficially off the rails, you should try it.

Ha pasado mucho desde la última vez que me vi a mi misma. Quizás y no necesitaba un break después de todo, quizás sólo necesitaba volver al punto de inicio.
Al final, los seres humanos preservamos en esencia lo que somos, y aunque muchas veces el mundo nos haga dar cincuenta mil vueltas a nuestro destino, casi siempre, casi por encima de la mayoría de las veces, volvemos al punto original de lo que somos. 
Estaba perdida, sin esperanza y totalmente rota.
Esas últimas palabras que escribí hace un mes, era todo lo que restaba de mi y mi desesperación.
Aún no hablé con nadie, con mi conciencia es casi suficiente para establecer largas e introspectivas conversaciones.

Y al final de casi un millar de vueltas, entendí que no era un break, lo que necesitaba realmente era salir de dónde estaba, huir como mejor sé hacer, y conectar con todo lo que soy y que inconscientemente dejé atrás, para vivir esa vida tranquila y cautelosa que terminó por suprimirme.

Entonces entendí... que sólo estaba aburrida. 
Necesitaba algo que terminara de despertarme, algo que devolviera la agitación a mi vida y que desnivelara tanta armonía. Algo que me apasionara y me consumiera, algo que hiciera que todo fuera posible de nuevo. Algo que me inspirara a correr y hacer locuras, a vivir el peligro y excitarme de miedo, algo... alguien... lo que sea... pero necesitaba una simple razón para poder sonreir, gritar, llorar y bailar de nuevo.

Supongo que sin notarlo había perdido toda mi esencia en miedos e inseguridades que no eran mías, comencé a desvivirme por personas que realmente nunca encajaron en mi vida, pero si con mis depresiones. Como me gusta decir: "Personas equivocadas en el momento correcto".

Abandoné todo, desajuste y puse de cabeza mi vida otra vez. Deje ir todo lo que conocía como rutina, acabé con todas las cosas simples y relativamente perfectas que estaban en mi vida. No más noches pensativas, no mas inseguridades, no más malestares, no más esa relación de mierda. 
Nada más de eso lo necesitaba ya, porque cuando ese chico pasó frente a mí, entendí que él era la razón que necesitaba para descarrilar mi vida otra vez.